|
Luego de descansar parte de la tarde, decidimos emprender el regreso a
nuestro hogar. La experiencias vividas en los últimos tres días habían
cambiado por completo nuestras vidas. Nos sentíamos mucho más unidos y
con mucha mas confianza que antes. Lo cierto es que se había desatado en
mí una sensación de "calentura permanente", o sea que desde esos días
vivo deseando tener sexo en todo momento y en cualquier situación.
Enterado mi esposo de mi nueva "sexualidad", decide convertirme en una
máquina de sexo y poder realizar todas sus fantasías, por supuesto que
yo no me voy a oponer nunca. Para el viaje en auto, como hacía
bastante calor, me había vestido únicamente con una solera muy cortita,
amplia y escotada, de esas que tienen toda la espalda descubierta y
solamente adelante cubre un poco los senos, pero si me inclino hacia
algún lado, permite ver mis senos que por la excitación constante se ven
muy grandes y duros. La faldita es tan corta que solamente de ir sentada
permite ver hasta el nacimiento de mis piernas.
Alberto lleva remera y short deportivo, por lo que cualquier cambio
en el estado de su pene es fácilmente visible para mí.
Apenas comenzamos el viaje de retorno, me inclino hacia él y comienzo
a tocarle el pene, hasta que lo saco fuera del short y se lo comienzo a
chupar. Esa es una cosa que a él le gusta mucho, pero no es fácil
hacerlo acabar.
Estaba ya anocheciendo cuando vemos un grupo de muchachos haciendo
auto stop en la ruta. Es bueno aclarar que por esa ruta pasa muy poco
transito, y menos de noche. Pasamos por ellos y Alberto me consulta
sobre si para y los recogemos. El caso es que son seis y si bien nuestro
auto es bastante espacioso, para que entren todos deberemos viajar
bastante apretados. Nos da un poco de pena imaginarlos solos en la ruta
durante toda la noche, por lo que decidimos parar y preguntarles hacia
adonde viajan.
Legan corriendo hasta nuestro auto que había parado unos quinientos
metros delante de ellos. Debido al calor y la caminata, todos viajan de
short y remera, menos dos que viajan sin ella.
Les consultamos hacia adonde viajan y nos dicen que simplemente han
salido a hacer verano y van para cualquier balneario del este, por lo
que les quedan como setecientos kilómetros por recorrer.
Me bajo para ayudarlos a acomodar sus mochilas en el porta equipajes
del auto y se quedan mirándome de boca abierta y veo como sus bultos se
agrandan solamente con observarme agacharme y acomodar las mochilas.
Mientras los demás se acomodan en el asiento trasero, dos de ellos me
ayudan a hacer espacio entre nuestro equipaje y aprovechan para echarme
una mirada a fondo y yo aprovecho para rozar "casualmente" sus bultos
con mi cola, entonces un de ellos, se apoya también casualmente,
apretándome contra el auto fingiendo un tropiezo. Yo le respondo
empujando hacia atrás con mi cola y nos pedimos disculpas mutuamente. |
| fotos sexo fetichista, fotos de sexo
fetichista, fotos sexo fetichista gratis, fotos fetichista sexo, sexo fetichista
fotos, fotos de sexo fetichista gratis, fotos gratis sexo fetichista, fotos
sexo gratis fetichista, fotos gratis de sexo fetichista, sexo fotos fetichista,
sexo fetichista fotos gratis, fotos fetichista de sexo, fetichista fotos sexo,
fotos fetichista sexo gratis, fetichista sexo fotos, fotos de sexo gratis
fetichista, sexo fetichista gratis fotos, sexo fetichista fotos caseras,
contactos de sexo fetichista con fotos |